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10 datos sobre las transfusiones de sangre


Las transfusiones de sangre permiten salvar vidas y mejorar la salud.

Sin embargo, muchos pacientes que las necesitan no pueden acceder a tiempo a transfusiones seguras. Cada país debe asegurarse de que sus existencias de sangre son suficientes y no están contaminadas por el VIH, los virus de la hepatitis u otras infecciones que pueden transmitirse a través de las transfusiones.

Las transfusiones de sangre se utilizan como apoyo de varios tratamientos.

En los países de ingresos altos, las transfusiones se utilizan principalmente en apoyo de diversos tratamientos médicos avanzados e intervenciones quirúrgicas complejas, como las operaciones a corazón abierto o la traumatología. En los países de ingresos bajos y medios, en cambio, suelen utilizarse más en el tratamiento de las complicaciones relacionadas con el embarazo, el paludismo infantil con anemia grave o la traumatología.

La única forma de garantizar el suministro de sangre segura es la donación periódica por voluntarios no remunerados.

Solo se puede asegurar un suministro suficiente de sangre no contaminada mediante la donación regular por voluntarios no remunerados, que son los que tienen la menor prevalencia de infecciones transmisibles por la sangre. La prevalencia de dichas infecciones es más elevada en las donaciones por familiares o allegados y en las hechas a cambio de dinero u otras formas de pago.

En 62 países el 100% de las donaciones son hechas por voluntarios no remunerados.

Desde que se empezó a celebrar el Día Mundial del Donante de Sangre, en 2004, 111 países han comunicado un aumento del número de donaciones voluntarias. Sin embargo, en 40 países, la cantidad de sangre procedente de donantes voluntarios no remunerados sigue siendo inferior al 25%.

Cada año se recogen en el mundo unos 92 millones de unidades de sangre.

Aproximadamente un 50% de esas donaciones corresponden a los países de ingresos bajos y medios, que, sin embargo, representan el 85% de la población del planeta. La tasa media de donaciones de sangre es unas 13 veces mayor en los países de ingresos altos que en los de ingresos bajos y medios.

Las extracciones en los centros de sangre varían en función de los ingresos de los países.

La sangre donada se recoge en unos 8,000 centros repartidos por 159 países. La media es de unas 10,000 donaciones por centro, pero el intervalo es muy amplio (de 20 a cerca de 500,000). La media de donaciones anuales por centro es de 30,000 en los países de ingresos altos, 7,500 en los de ingresos medios, y 3,700 en los de ingresos bajos.

Los habitantes de los países de ingresos altos donan sangre con más frecuencia que los de los países de ingresos bajos y medios.

La tasa de donaciones de sangre tiene un valor mediano de 36,4 por 1000 en los países de ingresos altos, frente a 11,6 por 1000 en los de ingresos medios y 2,8 en los de ingresos bajos.

La sangre donada debe analizarse siempre.

Antes de su transfusión, la sangre donada debe ser sometida siempre a pruebas de detección del VIH, las hepatitis B y C y la sífilis. Sin embargo, en 39 países no toda la sangre donada es sometida a análisis de una o más de estas infecciones. Las pruebas no son fiables en muchos países por falta de personal, mala calidad de los kits, irregularidad del suministro o falta de servicios básicos de laboratorio.

Una sola unidad de sangre puede beneficiar a varios pacientes.

La separación de los diferentes componentes de la sangre permite que una sola unidad de sangre beneficie a varios pacientes, proporcionando a cada uno de ellos únicamente el componente que necesita. En los países de ingresos altos se fracciona aproximadamente un 97% de la totalidad de la sangre recogida, frente a un 63% en los países de ingresos medios y a un 28% en los de ingresos bajos.

Las transfusiones innecesarias exponen a los pacientes a riesgos innecesarios.

A menudo se prescriben transfusiones sanguíneas a pesar de la existencia de tratamientos alternativos simples y seguros que pueden resultar igual de eficaces. En consecuencia, esas transfusiones pueden ser innecesarias y exponen a los pacientes a un riesgo innecesario de infecciones y reacciones transfusionales graves.

Fuente: OMS

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